la guerra, el hambre, la explosión demográfica, la escasez de agua, la polución... Creo que podemos considerarnos dueños de nuestro destino.
El matrimonio es un viaje con rumbo desconocido, en el que los integrantes deben compartir no sólo aquéllo que cada uno ignora del otro, sino también lo que desconocen de sí mismos.
Es la naturaleza de todas las grandezas de no ser exactos.
Mis pensamientos asesinan al Estado
La vida nunca se vuelve un hábito para mí. Siempre es una maravilla.
Ni poeta con dinero ni mujer sin pero.
Beber y comer, son cosas que hay que hacer.
Proyecta el goce que encuentra en sí mismo, su sentimiento de poderío, en un ser al cual pueda estar agradecido por estas cualidades.
El matrimonio es un viaje con rumbo desconocido, en el que los integrantes deben compartir no sólo aquéllo que cada uno ignora del otro, sino también lo que desconocen de sí mismos.
Es la naturaleza de todas las grandezas de no ser exactos.
Mis pensamientos asesinan al Estado
La vida nunca se vuelve un hábito para mí. Siempre es una maravilla.
Ni poeta con dinero ni mujer sin pero.
Beber y comer, son cosas que hay que hacer.
Proyecta el goce que encuentra en sí mismo, su sentimiento de poderío, en un ser al cual pueda estar agradecido por estas cualidades.