mil momentos diferentes y con mil personas diferentes. Porque el amor nunca muere sólo duerme.
Estamos en plena cultura del envase. El contrato de matrimonio importa más que el amor, el funeral más que el muerto, la ropa más que el cuerpo y la misa más que Dios.
No creo que las civilizaciones vayan a morir, porque las civilizaciones no son organismos. Se trata del producto de voluntades.
Cuando me coloco delante de un lienzo, no sé nunca lo que voy a hacer; y yo soy el primer sorprendido de lo que sale.
La dicha está sólo en la esperanza, en la ilusión sin fin
Dibuja tu placer, pinta tu placer, y expresar tu placer firmemente.
Hay una ley de vida, cruel y exacta, que afirma que uno debe crecer o, en caso contrario, pagar más por seguir siendo el mismo.
Pobre del pastor que culpa a su rebaño, Apóstol. ¡Eres el único culpable de esta derrota!
Estamos en plena cultura del envase. El contrato de matrimonio importa más que el amor, el funeral más que el muerto, la ropa más que el cuerpo y la misa más que Dios.
No creo que las civilizaciones vayan a morir, porque las civilizaciones no son organismos. Se trata del producto de voluntades.
Cuando me coloco delante de un lienzo, no sé nunca lo que voy a hacer; y yo soy el primer sorprendido de lo que sale.
La dicha está sólo en la esperanza, en la ilusión sin fin
Dibuja tu placer, pinta tu placer, y expresar tu placer firmemente.
Hay una ley de vida, cruel y exacta, que afirma que uno debe crecer o, en caso contrario, pagar más por seguir siendo el mismo.
Pobre del pastor que culpa a su rebaño, Apóstol. ¡Eres el único culpable de esta derrota!