vista atrás y doy gracias de que no se haya desarrollado bajo el asesoramiento de multitudes de todo el mundo
La fantasía nunca arrastra a la locura; lo que arrastra a la locura es precisamente la razón. Los poetas no se vuelven locos, pero sí los jugadores de ajedrez.
Considera si se trata de un hombre, que trabaja en el fango, Que no conoce la paz, que lucha por un mendrugo de pan Que muere en un sí o un no
A veces, las cosas no salen bien, así te hayas esforzado mucho por ellas.
¡No seas estúpido! ¿Qué clase de padre habla sobrio con su hijo ?
Así es. La gente tiende a gratificarse con las iluciones llamadas milagros.
Por esta oscuridad que nos habita y en la que han caído nuestros muertos guardemos un minuto de silencio.
Niebla de tarde, sol de mañana.
La fantasía nunca arrastra a la locura; lo que arrastra a la locura es precisamente la razón. Los poetas no se vuelven locos, pero sí los jugadores de ajedrez.
Considera si se trata de un hombre, que trabaja en el fango, Que no conoce la paz, que lucha por un mendrugo de pan Que muere en un sí o un no
A veces, las cosas no salen bien, así te hayas esforzado mucho por ellas.
¡No seas estúpido! ¿Qué clase de padre habla sobrio con su hijo ?
Así es. La gente tiende a gratificarse con las iluciones llamadas milagros.
Por esta oscuridad que nos habita y en la que han caído nuestros muertos guardemos un minuto de silencio.
Niebla de tarde, sol de mañana.