por dentro. Creemos que el odio es un arma que ataca a la persona que nos hace daño, pero el odio es una espada de doble filo. Y el daño que hacemos, nos lo hacemos a nosotros mismos.
Ve en derechura al hecho, pausadamente, y aporta por anticipado las medidas que deben adoptarse para paliar cualquier contratiempo y reducir las consecuencias a su mínima expresión
Me desagradan las mujeres que se involucran con perros.
No... Te dejaré mi chakra, y solo eso. No me gusta Madara... Si la alternativa es ser controlado por él... ¡Te elijo a ti!
Odios de mortales no deben ser inmortales.
Lo más difícil del éxito no es conseguirlo, sino merecerlo.
A quién nada se ha dado, nada puede pedirse.
El tirano muere y su reino termina. El mártir muere y su reino comienza.
Ve en derechura al hecho, pausadamente, y aporta por anticipado las medidas que deben adoptarse para paliar cualquier contratiempo y reducir las consecuencias a su mínima expresión
Me desagradan las mujeres que se involucran con perros.
No... Te dejaré mi chakra, y solo eso. No me gusta Madara... Si la alternativa es ser controlado por él... ¡Te elijo a ti!
Odios de mortales no deben ser inmortales.
Lo más difícil del éxito no es conseguirlo, sino merecerlo.
A quién nada se ha dado, nada puede pedirse.
El tirano muere y su reino termina. El mártir muere y su reino comienza.