hambrientos en las vías, mirando con afán las luces de cola secarse y converger, huyendo, barrenadas y diestras, fuera de la vista.
Contrariamente al europeo clásico, el negroafricano no se distingue del objeto, no lo mantiene a distancia, no lo mira, no lo analiza. Lo toca, lo palpa, lo huele.
Dos gorriones sobre la misma espiga no estarán mucho tiempo juntos.
Nadie es capaz de evitar el amor, y nadie es capaz de evitar que su amor se acabe.
Cuando la miagona miaga las brujas salen de casa.
Si cierras la puerta a todos los errores, dejarás afuera a la verdad.
La sabiduría no ejerce ninguna autoridad y aquellos que ejercen la autoridad no son sabios.
Contrariamente al europeo clásico, el negroafricano no se distingue del objeto, no lo mantiene a distancia, no lo mira, no lo analiza. Lo toca, lo palpa, lo huele.
Dos gorriones sobre la misma espiga no estarán mucho tiempo juntos.
Nadie es capaz de evitar el amor, y nadie es capaz de evitar que su amor se acabe.
Cuando la miagona miaga las brujas salen de casa.
Si cierras la puerta a todos los errores, dejarás afuera a la verdad.
La sabiduría no ejerce ninguna autoridad y aquellos que ejercen la autoridad no son sabios.