belleza auténtica. No obstante, como decía anteriormente, nosotros los orientales creamos belleza haciendo nacer sombras en lugares que en sí mismos son insignificantes.
Al estar enamorados de una mujer, simplemente proyectamos en ella un estado de nuestra mente; por consiguiente, lo importante no es el valor de la mujer, sino la profundidad del estado.
Triste cosa es el sueño que llanto nos arranca, mas tengo en mi tristeza una alegría... ¡Sé que aún me quedan lágrimas!
Mi preocupación ha sido siempre pintar desnudos como si fueran unos espléndidos frutos.
La máxima grandeza de un escritor es que deja un vacío sin sucesión.
A mal paso, darse prisa.
El fútbol hace que los corazones de las personas que acaban de conocerse se entiendan el uno al otro.
Al estar enamorados de una mujer, simplemente proyectamos en ella un estado de nuestra mente; por consiguiente, lo importante no es el valor de la mujer, sino la profundidad del estado.
Triste cosa es el sueño que llanto nos arranca, mas tengo en mi tristeza una alegría... ¡Sé que aún me quedan lágrimas!
Mi preocupación ha sido siempre pintar desnudos como si fueran unos espléndidos frutos.
La máxima grandeza de un escritor es que deja un vacío sin sucesión.
A mal paso, darse prisa.
El fútbol hace que los corazones de las personas que acaban de conocerse se entiendan el uno al otro.