la escollera: desolada te espera desde la noche en que entró allí el enjambre de tus pensamientos y se detuvo inquieto.
Cuando defiendes públicamente tus ideas, debes esforzarte para vivir de acuerdo con ellas. Y porque piensa que él es lo que habla, el guerrero acaba transformándose en lo que dice.
No estoy perdido porque no tengo un mapa. Estoy perdido porque no tengo un destino.
Los hombre jóvenes quieren ser fieles y no lo consiguen; los hombres viejos quieren ser infieles y no lo logran.
Tengo una chimenea de microondas. Puedo pasarme una tarde entera sentado frente al fuego en sólo ocho minutos.
Cada mochuelo a su olivo y cada puta a su rincón.
Aunque demuestre estar triste, nada cambiará. Aunque llore, nada cambiará.
Cuando defiendes públicamente tus ideas, debes esforzarte para vivir de acuerdo con ellas. Y porque piensa que él es lo que habla, el guerrero acaba transformándose en lo que dice.
No estoy perdido porque no tengo un mapa. Estoy perdido porque no tengo un destino.
Los hombre jóvenes quieren ser fieles y no lo consiguen; los hombres viejos quieren ser infieles y no lo logran.
Tengo una chimenea de microondas. Puedo pasarme una tarde entera sentado frente al fuego en sólo ocho minutos.
Cada mochuelo a su olivo y cada puta a su rincón.
Aunque demuestre estar triste, nada cambiará. Aunque llore, nada cambiará.