no votaron por él ¿Por qué está él ahí? Y yo os digo esta mañana que él está en la Casa Blanca porque Dios lo puso allí para un tiempo como este.
Porque sé que aunque no lo digas, tu me amas, es sólo por miedo o por orgullo que no te animas, aunque te he dicho que te quiero, no puedo robar de tus labios esa palabra que deseo.
La verdadera amistad es como la fosforescencia, resplandece mejor cuando todo se ha oscurecido.
En abril, vientos y lluvias mil.
Siempre, siempre, hay días en que las cosas no van bien. ¡Así que sonríe!
Hay que saber perder... pero no ser un perdedor.
Y al observar toda la locura, la sociedad o lo que ya se fue, entiendo que tu amor transpone todo refugio, quema todo y sin armas.
Porque sé que aunque no lo digas, tu me amas, es sólo por miedo o por orgullo que no te animas, aunque te he dicho que te quiero, no puedo robar de tus labios esa palabra que deseo.
La verdadera amistad es como la fosforescencia, resplandece mejor cuando todo se ha oscurecido.
En abril, vientos y lluvias mil.
Siempre, siempre, hay días en que las cosas no van bien. ¡Así que sonríe!
Hay que saber perder... pero no ser un perdedor.
Y al observar toda la locura, la sociedad o lo que ya se fue, entiendo que tu amor transpone todo refugio, quema todo y sin armas.