estoy enamorado de ti; amándote, tengo que amar todo lo que te pertenece, y, por lo tanto, debo amarme a mi mismo.
Sigue las enseñanzas de Dios y recibe sus bendiciones, y así será que los océanos volverán a ser abundantes y las tormentas amainarán.
Nuestro amor propio sufre con mayor impaciencia la condenación de nuestras aficiones que la de nuestras pasiones.
El hecho de que la vista de los animales nos complazca tanto se debe sobre todo a que nos gusta ver nuestro propio ser tan simplificado ante nosotros.
Lo más grave que ha sucedido en el siglo XX es la aceptación social del aborto provocado.
Lo que tenga que suceder, sucederá
En una persona desaseada, hasta los pensamientos tienen mal olor
Sigue las enseñanzas de Dios y recibe sus bendiciones, y así será que los océanos volverán a ser abundantes y las tormentas amainarán.
Nuestro amor propio sufre con mayor impaciencia la condenación de nuestras aficiones que la de nuestras pasiones.
El hecho de que la vista de los animales nos complazca tanto se debe sobre todo a que nos gusta ver nuestro propio ser tan simplificado ante nosotros.
Lo más grave que ha sucedido en el siglo XX es la aceptación social del aborto provocado.
Lo que tenga que suceder, sucederá
En una persona desaseada, hasta los pensamientos tienen mal olor