materiales para erigir ante el hombre, en toda su amplitud, las tareas de su propio perfeccionamiento corporal y espiritual y de su desarrollo ulterior.
Mi lucha no es para que tú creas en mí y en mis sueños, sino para que tú creas en ti y en tus sueños y luches por ellos. Cuando hayas aprendido esto, habrá terminado la misión de Maquío
Hay tres clases de tontos: hay tontos que tontos son, hay tontos que tontos se hacen y hay tontos que quieren hacer tontos a los que tontos no son.
A Dios, nada se le oculta.
Tómalo con calma. No hay manera de que se pueda matar a un Dios.
Sólo la renovación puede mantener, el que se queda parado, se retrasa.
Lo que un hombre piensa de sí mismo, esto es lo que determina, o más bien indica, su destino.
Mi lucha no es para que tú creas en mí y en mis sueños, sino para que tú creas en ti y en tus sueños y luches por ellos. Cuando hayas aprendido esto, habrá terminado la misión de Maquío
Hay tres clases de tontos: hay tontos que tontos son, hay tontos que tontos se hacen y hay tontos que quieren hacer tontos a los que tontos no son.
A Dios, nada se le oculta.
Tómalo con calma. No hay manera de que se pueda matar a un Dios.
Sólo la renovación puede mantener, el que se queda parado, se retrasa.
Lo que un hombre piensa de sí mismo, esto es lo que determina, o más bien indica, su destino.