volvía a reinar la acostumbrada noche fría que necesitaba para que su conciencia estuviera clara y tersa y pudiera asomarse hacia fuera: allí olió su perfume.
Basta saber que aquesta tan sencilla y tan pura amistad quiso mi hado en diferente especie convertilla, en un amor tan fuerte y tan sobrado, y en un desasosiego no creíble, tal que no me conozco de trocado.
Tenía miedo de hacerme viejita hasta que me enteré que iba a ser contigo Velasco
Con respecto a las mujeres: "Cuanta más masa... mejor se pasa".
Quien bien conoce el camino, llega sano a su destino.
Un gran hombre no vive en París. Posee París.
No hay testigo tan terrible ni acusador tan potente como la conciencia que mora en el seno de cada hombre.
Basta saber que aquesta tan sencilla y tan pura amistad quiso mi hado en diferente especie convertilla, en un amor tan fuerte y tan sobrado, y en un desasosiego no creíble, tal que no me conozco de trocado.
Tenía miedo de hacerme viejita hasta que me enteré que iba a ser contigo Velasco
Con respecto a las mujeres: "Cuanta más masa... mejor se pasa".
Quien bien conoce el camino, llega sano a su destino.
Un gran hombre no vive en París. Posee París.
No hay testigo tan terrible ni acusador tan potente como la conciencia que mora en el seno de cada hombre.