oro. Con la excusa de rezar, cuando los indígenas abrieron los ojos, ellos tenían la Biblia y nosotros el oro.
Me gustan las mismas cosas que a él..., salvo sus obras de ficción. Jamás he conseguido interesarme por cosas que sé que jamás les ocurrieron a personas que nunca han vivido.
Una vez que adquirimos la conciencia de nuestra presencia en todos los seres, podemos actuar en ellos
Cuatro cosas hay que en darlas está su valer: el dinero, el placer, el saber y el coño de la mujer.
Quién ayer era tu amigo y se reía contigo, hoy es un hipócrita que te clava una puñalada y se rie de ti.
Tan solo espérame... espérame por favor, iré por ti y escaparemos juntas.
Llorando o riendo, son los últimos 10 minutos, no me contendré.
Me gustan las mismas cosas que a él..., salvo sus obras de ficción. Jamás he conseguido interesarme por cosas que sé que jamás les ocurrieron a personas que nunca han vivido.
Una vez que adquirimos la conciencia de nuestra presencia en todos los seres, podemos actuar en ellos
Cuatro cosas hay que en darlas está su valer: el dinero, el placer, el saber y el coño de la mujer.
Quién ayer era tu amigo y se reía contigo, hoy es un hipócrita que te clava una puñalada y se rie de ti.
Tan solo espérame... espérame por favor, iré por ti y escaparemos juntas.
Llorando o riendo, son los últimos 10 minutos, no me contendré.