a una niña de primaria hasta que se desmayó.
El cual soy yo.
Cuando la hoja del bosque cae sobre los prados, cuando el viento nocturno la arrebata a los valles, yo quisiera también ser esa hoja caída: ¡Arrastradme como ella, aquilones, borrascas!
Más que un ejército hiriendo vence un héroe perdonando
Mil cosas avanzan. Novecientas noventa y nueve retroceden. Esto es el progreso.
La tarea del educador moderno no es podar las selvas, sino regar los desiertos.
Las flores a los muertos son para que las vean los vivos.
Si el espíritu es un atributo divino, una existencia conforme al espíritu será verdaderamente divina.
El cual soy yo.
Cuando la hoja del bosque cae sobre los prados, cuando el viento nocturno la arrebata a los valles, yo quisiera también ser esa hoja caída: ¡Arrastradme como ella, aquilones, borrascas!
Más que un ejército hiriendo vence un héroe perdonando
Mil cosas avanzan. Novecientas noventa y nueve retroceden. Esto es el progreso.
La tarea del educador moderno no es podar las selvas, sino regar los desiertos.
Las flores a los muertos son para que las vean los vivos.
Si el espíritu es un atributo divino, una existencia conforme al espíritu será verdaderamente divina.