en polvo y nos convertimos en chispas de estrellas y cantamos y flotamos felices con abrigos de fuego.
Ahora mismo... Estoy apuntando mis puños hacia ti por dos razones. Para proteger a mis increíbles amigos, esa es la primera. Y la otra es... Mi habito que nunca cambia.
Con la imaginación creamos un mundo ideal; pero hemos de tener el empuje y el valor de tratar de ponerlo en práctica.
¿No hay una manera en que pueda hacer a todos felices sin dejar a nadie a un lado?
Es propio del varón sabio, luego de haber dispuesto lo que está en su mano con toda la posible industria y diligencia, de mostrarse resignado con lo que se le diere la fortuna.
¡Qué pena morir, cuando me queda tanto por leer!
Ahora mismo... Estoy apuntando mis puños hacia ti por dos razones. Para proteger a mis increíbles amigos, esa es la primera. Y la otra es... Mi habito que nunca cambia.
Con la imaginación creamos un mundo ideal; pero hemos de tener el empuje y el valor de tratar de ponerlo en práctica.
¿No hay una manera en que pueda hacer a todos felices sin dejar a nadie a un lado?
Es propio del varón sabio, luego de haber dispuesto lo que está en su mano con toda la posible industria y diligencia, de mostrarse resignado con lo que se le diere la fortuna.
¡Qué pena morir, cuando me queda tanto por leer!