enorgullecerse, se refugia en este último recurso, de vanagloriarse de la nación a que pertenece por casualidad.
Luchar, luchar, luchar, ese es el precio por conquistar la Libertad y al mismo tiempo, los laureles de gloria, para quienes están dispuestos a vivir con dignidad
Con ayuda del vecino mató mi padre el cochino.
El que se quemo con leche hasta las cuajadas sopla
Si todos aquellos que no obtienen lo que desean muriesen, ¿quién viviría entonces en la Tierra?
El dolor es la piedra de afilar para un temple duro
El viejo pierde el diente, pero no la simiente.
Luchar, luchar, luchar, ese es el precio por conquistar la Libertad y al mismo tiempo, los laureles de gloria, para quienes están dispuestos a vivir con dignidad
Con ayuda del vecino mató mi padre el cochino.
El que se quemo con leche hasta las cuajadas sopla
Si todos aquellos que no obtienen lo que desean muriesen, ¿quién viviría entonces en la Tierra?
El dolor es la piedra de afilar para un temple duro
El viejo pierde el diente, pero no la simiente.