calvos. Y es por las cosas que comen. Mientras, en los pueblos indígenas no hay calvos, porque comemos otras cosas.
La gratitud es como la buena fe de los mercaderes, que sostiene el comercio; y si pagamos, no es porque sea justo saldar nuestras cuentas, sino para encontrar más fácilmente gentes que nos presten.
La norma del cielo es retirarse después de acabar la obra y haber dado fama al propio nombre.
Sembrad una pequeña simiente de rebeldía, y determinaréis una cosecha de libertades
La virtud de los padres es una gran dote.
Idos y muertos, olvidados presto.
Del maldiciente al malhechor sólo media la ocasión
La gratitud es como la buena fe de los mercaderes, que sostiene el comercio; y si pagamos, no es porque sea justo saldar nuestras cuentas, sino para encontrar más fácilmente gentes que nos presten.
La norma del cielo es retirarse después de acabar la obra y haber dado fama al propio nombre.
Sembrad una pequeña simiente de rebeldía, y determinaréis una cosecha de libertades
La virtud de los padres es una gran dote.
Idos y muertos, olvidados presto.
Del maldiciente al malhechor sólo media la ocasión