se desgarra en miríadas de copos ilusorios y, de todo cuanto se desarrollaba ante nuestros ojos, no quedan ya ni tan siquiera las sombras de una quimérica realidad.
Demostrar que la realidad nos pasa delante de los ojos como un relato, en el que hay diálogos, enfermedades, amores, además de estadísticas y discursos.
La confianza es contagiosa igual que la falta de ella
Bendito el corazón que se puede doblar porque nunca se romperá
No es que te volverás loco. Es que vas a rogar por la locura.
¡Una derrota temporal no es nada si lleva a la victoria definitiva!
La felicidad y la desgracia suele depender más de lo que somos que de lo que nos ocurre
Demostrar que la realidad nos pasa delante de los ojos como un relato, en el que hay diálogos, enfermedades, amores, además de estadísticas y discursos.
La confianza es contagiosa igual que la falta de ella
Bendito el corazón que se puede doblar porque nunca se romperá
No es que te volverás loco. Es que vas a rogar por la locura.
¡Una derrota temporal no es nada si lleva a la victoria definitiva!
La felicidad y la desgracia suele depender más de lo que somos que de lo que nos ocurre