menudo, sin embargo, podrás ahorrar la mitad de tus fuerzas si pones a una persona hermosa a tu lado y si, de ser necesario, logras que se haga pasar por ti.
¿No sería infinitamente más sencillo, en una acción tan absolutamente indiferente a la sociedad, tan conforme con Dios, y más útil a la naturaleza de lo que pueda creerse, que se dejara a cada cual obrar a su antojo?
Dos flores en el agua no se pueden marchitar y dos amigas que se quieren no se pueden olvidar.
Nosotros estamos tan de moda que ni siquiera podemos escapar de nosotros mismos
Dejar que se haga justicia, aunque se desplomen los cielos.
El amor no prospera en corazones que se amedrentan de las sombras.
¿No sería infinitamente más sencillo, en una acción tan absolutamente indiferente a la sociedad, tan conforme con Dios, y más útil a la naturaleza de lo que pueda creerse, que se dejara a cada cual obrar a su antojo?
Dos flores en el agua no se pueden marchitar y dos amigas que se quieren no se pueden olvidar.
Nosotros estamos tan de moda que ni siquiera podemos escapar de nosotros mismos
Dejar que se haga justicia, aunque se desplomen los cielos.
El amor no prospera en corazones que se amedrentan de las sombras.