Regálame al oído...Cántame tus sentimientos...Pon a prueba mis sentidos...Háblame en silencio...Grítame tu dolor...Explícame
tus miedos...Sentimos, suspiramos los dos...Miras, miro, miramos al Cielo...Hablas, hablo, hablamos... de AMOR...
Era un cuadro agradable. El cabello era rubio y levemente rizado en las sienes, los ojos grandes y reflexivos, y en conjunto una figura que resultaba incluso demasiado graciosa.
Sólo el dolor nos hace recordar cuánto somos capaces de sentir amor.
El arte no se obtiene con el tiempo ya que se nace con ello.
La Eucaristía y la Virgen son las dos columnas que han de sostener nuestras vidas.
No puedes decir que no me enamoré de ti.
Era un cuadro agradable. El cabello era rubio y levemente rizado en las sienes, los ojos grandes y reflexivos, y en conjunto una figura que resultaba incluso demasiado graciosa.
Sólo el dolor nos hace recordar cuánto somos capaces de sentir amor.
El arte no se obtiene con el tiempo ya que se nace con ello.
La Eucaristía y la Virgen son las dos columnas que han de sostener nuestras vidas.
No puedes decir que no me enamoré de ti.