a ella con leve gesto, gesto que inicie en el aire una ideal trayectoria, deslizándonos por la cual llegaremos nosotros mismos a los pies de la nueva verdad.
La ingeniería de software debería ser conocida como La Disciplina Condenada, condenada porque ni siquiera puede acercarse a su meta, dado que la misma es en sí misma contradictoria
No hacen falta las palabras. Puse todos mis sentimientos en el piano.
Dónde los peces están, nosotros vamos.
Confieso que son pocos los libros que leo con tantas dificultades como los evangelios.
El camino marca una dirección. Y una dirección es mucho más que un resultado
Todos escribimos poemas; simplemente los poetas son los únicos que los escriben con palabras.
La ingeniería de software debería ser conocida como La Disciplina Condenada, condenada porque ni siquiera puede acercarse a su meta, dado que la misma es en sí misma contradictoria
No hacen falta las palabras. Puse todos mis sentimientos en el piano.
Dónde los peces están, nosotros vamos.
Confieso que son pocos los libros que leo con tantas dificultades como los evangelios.
El camino marca una dirección. Y una dirección es mucho más que un resultado
Todos escribimos poemas; simplemente los poetas son los únicos que los escriben con palabras.