representan las obras de la naturaleza. El que así blasfema carece, pues, de sentimiento.
Algo más, algo menos, mi querido muchacho, las voces de los hombres son todas un engaño; sólo somos honestos cuando niños, y ya después en el sepulcro.
La libertad, primero hay que aceptarla, después planificarla y, finalmente disfrutarla.
Procuro ser siempre muy puntual, pues he observado que los defectos de una persona se reflejan muy vivamente en la memoria de quien la espera.
Si pudiera decirte lo mucho que te quiero sabrías que mi amor hacia ti no tiene limites.
La belleza es convulsiva o no es nada en absoluto.
Algo más, algo menos, mi querido muchacho, las voces de los hombres son todas un engaño; sólo somos honestos cuando niños, y ya después en el sepulcro.
La libertad, primero hay que aceptarla, después planificarla y, finalmente disfrutarla.
Procuro ser siempre muy puntual, pues he observado que los defectos de una persona se reflejan muy vivamente en la memoria de quien la espera.
Si pudiera decirte lo mucho que te quiero sabrías que mi amor hacia ti no tiene limites.
La belleza es convulsiva o no es nada en absoluto.