y se me desbanda, y no llego a comprender por qué no lo he de querer si el corazón me lo manda
Sire gritó el fiel servidor del más poderoso de los monarcas, las desgracias han llegado al colmo; las bestias feroces, que no os respetarían más que a un asno muerto, han caído sobre vuestros camellos.
En el marido prudencia, en la mujer paciencia.
Ten presente que los hombres, hagan lo que hagan, siempre serán los mismos.
El arte, cuando es bueno, es siempre entretenimiento.
En estas grandes crisis, el corazón se rompe o se curte.
Sire gritó el fiel servidor del más poderoso de los monarcas, las desgracias han llegado al colmo; las bestias feroces, que no os respetarían más que a un asno muerto, han caído sobre vuestros camellos.
En el marido prudencia, en la mujer paciencia.
Ten presente que los hombres, hagan lo que hagan, siempre serán los mismos.
El arte, cuando es bueno, es siempre entretenimiento.
En estas grandes crisis, el corazón se rompe o se curte.