Soy el que empezó. Cuando termine seré lo que ha quedado de mí.
Nunca debemos avergonzarnos de nuestras lágrimas, porque son la lluvia que limpia el polvo cegador de la tierra a que a veces cubre y mancilla nuestro endurecido corazón.
Amar no es esperar cuanto la otra persona me pueda amar, si no yo amarla, esperando que por ello esa persona me ame como yo a ella.
Muchacha, inventemos el amor con lo que queda es necesario buscar no perder tiempo.
Dejemos que lo disfrute por un día. Un hombre siempre necesita un santuario donde pueda bajar su guardia. En especial hombres como él, que nunca enseña sus debilidades.
La nieve que vimos caer ¿Es otra este año?
Nunca debemos avergonzarnos de nuestras lágrimas, porque son la lluvia que limpia el polvo cegador de la tierra a que a veces cubre y mancilla nuestro endurecido corazón.
Amar no es esperar cuanto la otra persona me pueda amar, si no yo amarla, esperando que por ello esa persona me ame como yo a ella.
Muchacha, inventemos el amor con lo que queda es necesario buscar no perder tiempo.
Dejemos que lo disfrute por un día. Un hombre siempre necesita un santuario donde pueda bajar su guardia. En especial hombres como él, que nunca enseña sus debilidades.
La nieve que vimos caer ¿Es otra este año?