magnitud de una sola palabra de bondad, una sonrisa de dulzura que para el caído, para el infeliz, es como el rayo de sol que vuelve la vida a los miembros entumecidos por el hielo de la desgracia.
Es el momento de la verdad. Mi pueblo está esperando escuchar la respuesta del mundo. Somos el último pueblo en estar ocupado. ¿Permitirá el mundo a Israel estar por encima de la ley? ¿Es esto aceptable?
Prudente padre es el que conoce a su hijo.
¿"Cosa"? ¡Filisteo! Algunas personas no conocerían el arte aunque les explotara en la cara.
Fue el día en que del sol palidecieron los rayos, de su autor compadecido, cuando, hallándome yo desprevenido, vuestros ojos, señora, me prendieron.
Sabemos utilizar la estrategia amorosa sólo cuando no estamos enamorados.
Es el momento de la verdad. Mi pueblo está esperando escuchar la respuesta del mundo. Somos el último pueblo en estar ocupado. ¿Permitirá el mundo a Israel estar por encima de la ley? ¿Es esto aceptable?
Prudente padre es el que conoce a su hijo.
¿"Cosa"? ¡Filisteo! Algunas personas no conocerían el arte aunque les explotara en la cara.
Fue el día en que del sol palidecieron los rayos, de su autor compadecido, cuando, hallándome yo desprevenido, vuestros ojos, señora, me prendieron.
Sabemos utilizar la estrategia amorosa sólo cuando no estamos enamorados.