para el cielo iluminar, mas las estrellas que brillan lejos debían estar y el lazo del destino se esfumó, ¿te preguntas por qué?
En el mundo hay cuatro clases de personas: los enamorados, los ambiciosos, los observadores y los imbéciles. Estos últimos son los más felices
Escojo, la dicha de vivir y descubrir, tras cada cara un sonreir, he de elegir para seguir
Es una gran felicidad ver a nuestros hijos alrededor de nosotros; pero de esta buena fortuna nacen las mayores amarguras del hombre.
No hace falta saber para entender lo que por regla general es de imaginar.
Pudiste haber ganado unas cuantas batallas, pero juro que acabaré con cada uno de tus aliados.
En el mundo hay cuatro clases de personas: los enamorados, los ambiciosos, los observadores y los imbéciles. Estos últimos son los más felices
Escojo, la dicha de vivir y descubrir, tras cada cara un sonreir, he de elegir para seguir
Es una gran felicidad ver a nuestros hijos alrededor de nosotros; pero de esta buena fortuna nacen las mayores amarguras del hombre.
No hace falta saber para entender lo que por regla general es de imaginar.
Pudiste haber ganado unas cuantas batallas, pero juro que acabaré con cada uno de tus aliados.