para recordarles que la inferioridad es una mentira que sólo acepta como verdadera la sociedad que los domina.
Miré un poco, y tan ágil y libre me sentía como si, abanicándome, las alas de Mercurio hubiesen en mis pies retozado: era leve mi corazón, y muchas delicias de mis ojos me estremecían.
Quien te invita a beber y a fumar no es tu amigo... ¡Es tu hermano!
La modestia es para los estúpidos.
La libertad en la vida social debe dar a todo hombre la posibilidad efectiva no sólo de cubrir las necesidades de su existencia, sino la posibilidad de manifestar sus energías creadoras y de realizar su vocación.
Los rakdos saben muy poco de tecnología, pero lo que sí saben es tocar el botón preciso.
Miré un poco, y tan ágil y libre me sentía como si, abanicándome, las alas de Mercurio hubiesen en mis pies retozado: era leve mi corazón, y muchas delicias de mis ojos me estremecían.
Quien te invita a beber y a fumar no es tu amigo... ¡Es tu hermano!
La modestia es para los estúpidos.
La libertad en la vida social debe dar a todo hombre la posibilidad efectiva no sólo de cubrir las necesidades de su existencia, sino la posibilidad de manifestar sus energías creadoras y de realizar su vocación.
Los rakdos saben muy poco de tecnología, pero lo que sí saben es tocar el botón preciso.