Pero una colección de hechos no es más ciencia que un montón de piedras es una casa.
Al principio no sabía como reaccionar, pero lo pensé un poco las cosas que me dijiste, acerca de lo que te pasó... pero sobre todo, pensé que aún quería decirte apropiadamente lo que siento por ti...
En mi profesión existe una gran contradicción, que consiste en tratar racionalmente lo absolutamente indefinible e impalpable: la mente humana
Un cielo especular es todo lo que se ve del agua invisible que lo refleja.
Al morir las penurias del descanso eterno, no habría razón para sostener una vil trampa, sino que el horizonte abierto se cerraría al invierno de lo centenario: Insubordinación.
La verdadera virtud no es triste y antipática, sino amablemente alegre.
Al principio no sabía como reaccionar, pero lo pensé un poco las cosas que me dijiste, acerca de lo que te pasó... pero sobre todo, pensé que aún quería decirte apropiadamente lo que siento por ti...
En mi profesión existe una gran contradicción, que consiste en tratar racionalmente lo absolutamente indefinible e impalpable: la mente humana
Un cielo especular es todo lo que se ve del agua invisible que lo refleja.
Al morir las penurias del descanso eterno, no habría razón para sostener una vil trampa, sino que el horizonte abierto se cerraría al invierno de lo centenario: Insubordinación.
La verdadera virtud no es triste y antipática, sino amablemente alegre.