éramos lo primero que alguna vez irrumpía dentro de ese mar silencioso.
Nunca tengas la cabeza tan alto que te la puedan cortar, ni tan bajo que te la puedan pisar. Aprende a ser lo suficientemente humilde para evitar que la arrogancia te ciegue, pero lo bastante digno para no permitir que te humillen.
Que nos expulsen del grupo es lo peor que nos puede suceder.
La falsedad tiene una perenne primavera.
Si nos volvemos hacia una realidad más grande, es una mujer quien nos tendrá que enseñar el camino. La hegemonía del macho ha llegado a su fin. Ha perdido contacto con la tierra.
El ímpetu del corazón, engaño encantador, nos hace sufrir muy pronto.
Nunca tengas la cabeza tan alto que te la puedan cortar, ni tan bajo que te la puedan pisar. Aprende a ser lo suficientemente humilde para evitar que la arrogancia te ciegue, pero lo bastante digno para no permitir que te humillen.
Que nos expulsen del grupo es lo peor que nos puede suceder.
La falsedad tiene una perenne primavera.
Si nos volvemos hacia una realidad más grande, es una mujer quien nos tendrá que enseñar el camino. La hegemonía del macho ha llegado a su fin. Ha perdido contacto con la tierra.
El ímpetu del corazón, engaño encantador, nos hace sufrir muy pronto.