la mutua voluntad que los hombres se tenían, sino en el recíproco temor.
Oír con paciencia es a veces mayor caridad que dar. Muchos infelices se van más encantados de la atención con que escuchamos el relato de sus penas, que de nuestro óbolo
Cesen las palabras, por favor, y sean las obras quienes hablen.
Animal en campo raso, es del que le ponga el lazo.
-Hablar de otro mundo distinto de éste carece de sentido, suponiendo que no nos domine un instinto de calumnia, de empequeñecimiento y de suspicacia contra la vida.
El sufrimiento purifica. Aquel que sepa sufrir mejor, hará mejor obra.
Oír con paciencia es a veces mayor caridad que dar. Muchos infelices se van más encantados de la atención con que escuchamos el relato de sus penas, que de nuestro óbolo
Cesen las palabras, por favor, y sean las obras quienes hablen.
Animal en campo raso, es del que le ponga el lazo.
-Hablar de otro mundo distinto de éste carece de sentido, suponiendo que no nos domine un instinto de calumnia, de empequeñecimiento y de suspicacia contra la vida.
El sufrimiento purifica. Aquel que sepa sufrir mejor, hará mejor obra.