todavía lugar para las desdichas de los otros. El que ha muerto, nos dice: no conozco nada todavía, no puedo estar muerto.
A los defectos de la mente debemos darles la importancia que le damos a las heridas del cuerpo. Porque no importa cuantos cuidados se dispensen, al final unos y otras dejan cicatriz.
Al dar a las personas el poder de compartir, hemos hecho del mundo un lugar más transparente
Es leal recibir y hasta pedir, aquello que en su momento, tú serías capaz de ofrecer y hasta obsequiar.
Explícame qué cosa es el pecado, / la muerte y el infierno, azufre y llama, / cuando bajo los ojos de la gente / en mi angustia, no me he unido / a ti como el retoño se une al tronco.
El error mas grande en la vida es no pedir perdón cuando se comete.
A los defectos de la mente debemos darles la importancia que le damos a las heridas del cuerpo. Porque no importa cuantos cuidados se dispensen, al final unos y otras dejan cicatriz.
Al dar a las personas el poder de compartir, hemos hecho del mundo un lugar más transparente
Es leal recibir y hasta pedir, aquello que en su momento, tú serías capaz de ofrecer y hasta obsequiar.
Explícame qué cosa es el pecado, / la muerte y el infierno, azufre y llama, / cuando bajo los ojos de la gente / en mi angustia, no me he unido / a ti como el retoño se une al tronco.
El error mas grande en la vida es no pedir perdón cuando se comete.