pensar y de ver la vida, desde el punto de vista mas interiorizado y no intelectual.
Las relaciones con el Estado deben guiarse por consideraciones de simple prudencia y pragmatismo, que implican que los individuos deben tratar con el Estado como un enemigo que es, por el momento, más poderoso.
Es mi fe tan cumplida que adoro a Dios, aunque me dio la vida.
Esta vida es la mejor, ojalá nunca cambie, ni nos cambie a nosotros.
Si hacemos lo que debemos hacer, conseguiremos lo que nunca hemos tenido...
Enamorarse no es amar. Puede uno enamorarse y odiar.
Las relaciones con el Estado deben guiarse por consideraciones de simple prudencia y pragmatismo, que implican que los individuos deben tratar con el Estado como un enemigo que es, por el momento, más poderoso.
Es mi fe tan cumplida que adoro a Dios, aunque me dio la vida.
Esta vida es la mejor, ojalá nunca cambie, ni nos cambie a nosotros.
Si hacemos lo que debemos hacer, conseguiremos lo que nunca hemos tenido...
Enamorarse no es amar. Puede uno enamorarse y odiar.