personas con cuerpos lacerados debían ser peculiarmente felices. Deseaba que él también hubiera podido ostentar una herida, un rojo emblema del valor.
Usted cree en un dios que juega a los dados, y yo, en la ley y el orden absolutos en un mundo que existe objetivamente, y el cual, de forma insensatamente especulativa, estoy tratando de comprender.
Nada hay más que el amor; nada hay más fuerte, más sublime, más vasto, más suave, más perfecto; no hay nada mejor que el amor
Sólo te dicen esas cosas para ganarse el favor de tu señor padre le dijo. La verdad la encontrarás en el espejo, no en la lengua de los hombres.
No es fácil hacer algo bueno, pero es muy difícil hacer algo malo.
Porque el hombre bueno es propenso a ceder.
Usted cree en un dios que juega a los dados, y yo, en la ley y el orden absolutos en un mundo que existe objetivamente, y el cual, de forma insensatamente especulativa, estoy tratando de comprender.
Nada hay más que el amor; nada hay más fuerte, más sublime, más vasto, más suave, más perfecto; no hay nada mejor que el amor
Sólo te dicen esas cosas para ganarse el favor de tu señor padre le dijo. La verdad la encontrarás en el espejo, no en la lengua de los hombres.
No es fácil hacer algo bueno, pero es muy difícil hacer algo malo.
Porque el hombre bueno es propenso a ceder.