actual, permanece el hecho de que jamás ha carecido tanto el mundo de amor, este mundo duro de corazón, asesino, cruel, egoísta, despectivo e indiferente.
La justicia de las clases burguesas fue nuevamente como una red que permitió escapar a los tiburones voraces, atrapando únicamente a las pequeñas sardinas.
Antes que corten los juncos del río contempla la luna.
"¿Como debo tratar a este patético debilucho...?" Pensó para si mismo.
Una ciencia de noble ejecutoria no necesita resolver sus problemas en breve plazo. Sólo los impacientes carecen de la facultad de investigar con calma y esperar que los hechos den la respuesta exacta.
El cuco y el sacristán, juntos de juerga se van.
La justicia de las clases burguesas fue nuevamente como una red que permitió escapar a los tiburones voraces, atrapando únicamente a las pequeñas sardinas.
Antes que corten los juncos del río contempla la luna.
"¿Como debo tratar a este patético debilucho...?" Pensó para si mismo.
Una ciencia de noble ejecutoria no necesita resolver sus problemas en breve plazo. Sólo los impacientes carecen de la facultad de investigar con calma y esperar que los hechos den la respuesta exacta.
El cuco y el sacristán, juntos de juerga se van.