velatorios, en la esquina y en las farmacias, hay siempre alguien hablando de las señoras que traicionan a sus maridos. El amor exitoso no interesa a nadie.
Epílogo de la Revolución Imaginaria del oral-cristinismo. Explota por las clases populares. Sociedad masturbada por el relato.
Los errores son inevitables, lo que importa es como respondemos ante estos.
Quise cambiar al mundo y nada cambió, cambié yo y cambió todo.
Las tres cosas más estrictamente prohibidas son: los juegos de fichas y naipes, los otros juego de azar y el opio.
Solo yo te mataré porque te amo... Si alguien más te mata, lo mataré y después me suicidaré...
Nos besamos. Como si fuese un milagro... vi como todo mi mundo cambiaba ante mis ojos.
Epílogo de la Revolución Imaginaria del oral-cristinismo. Explota por las clases populares. Sociedad masturbada por el relato.
Los errores son inevitables, lo que importa es como respondemos ante estos.
Quise cambiar al mundo y nada cambió, cambié yo y cambió todo.
Las tres cosas más estrictamente prohibidas son: los juegos de fichas y naipes, los otros juego de azar y el opio.
Solo yo te mataré porque te amo... Si alguien más te mata, lo mataré y después me suicidaré...
Nos besamos. Como si fuese un milagro... vi como todo mi mundo cambiaba ante mis ojos.