ojos hacia el interior, a condición desde luego de previamente haberlos asomado afuera, para mejor gozar del contraste.
La bebida apaga la sed, la comida satisface el hambre; pero el oro no apaga jamás la avaricia.
La vaca y la mujer, paren a la vez.
Todavía faltan tres.
Y no se burle nadie conmigo, porque o somos o no somos.
La fe es una aptitud del espíritu. Es, de hecho, un talento: se tiene que nacer con ella.
El amo y el muro, cuanto más lejos, más seguro
La bebida apaga la sed, la comida satisface el hambre; pero el oro no apaga jamás la avaricia.
La vaca y la mujer, paren a la vez.
Todavía faltan tres.
Y no se burle nadie conmigo, porque o somos o no somos.
La fe es una aptitud del espíritu. Es, de hecho, un talento: se tiene que nacer con ella.
El amo y el muro, cuanto más lejos, más seguro