más criminales; pero la envidia es una pasión cobarde y vergonzosa, que nadie se atreve nunca a admitir.
Los hombres sabios discuten los problemas, y los necios los deciden.
Quien no amó nunca, no ha vivido jamás.
La liberalidad no consiste en lo que se da, sino en el afecto con que se da
Los científicos ortodoxos se muestran más preocupados por evitar un retorno a los excesos religiosos del pasado que por mirar cara a cara la verdad, y esta preocupación ha dominado el pensamiento científico a lo largo del siglo pasado
Los genios no pueden elegir vivir una vida normal como las nuestras, incluso si quisieran.
El Dolor de recibir un golpe, la frustración de perder, la dicha de ganar... todo.
¡Empujan este cuerpo, estos puños y esta cabeza!
Los hombres sabios discuten los problemas, y los necios los deciden.
Quien no amó nunca, no ha vivido jamás.
La liberalidad no consiste en lo que se da, sino en el afecto con que se da
Los científicos ortodoxos se muestran más preocupados por evitar un retorno a los excesos religiosos del pasado que por mirar cara a cara la verdad, y esta preocupación ha dominado el pensamiento científico a lo largo del siglo pasado
Los genios no pueden elegir vivir una vida normal como las nuestras, incluso si quisieran.
El Dolor de recibir un golpe, la frustración de perder, la dicha de ganar... todo.
¡Empujan este cuerpo, estos puños y esta cabeza!