impávidos. Apenas se protegen. Los nuestros están siempre contentos de tener a los españoles como vecinos de sector. Considerados como tropa, los españoles son una banda de andrajosos
Los hombres se casan por cansancio. Las mujeres por curiosidad. Los dos se llevan una desilusión.
Los alemanes no tienen ni idea de lo vulgares que son.
Antes de dar un consejo es preciso procurar que se lo acepte, o, más bien, que se lo desee
Cebada granada a ocho días segada.
Asco debería darte, asco señores debería darle.
Cuando nuestros vicios nos dejan nos halagamos con la idea de que los hemos dejado nosotros.
Los hombres se casan por cansancio. Las mujeres por curiosidad. Los dos se llevan una desilusión.
Los alemanes no tienen ni idea de lo vulgares que son.
Antes de dar un consejo es preciso procurar que se lo acepte, o, más bien, que se lo desee
Cebada granada a ocho días segada.
Asco debería darte, asco señores debería darle.
Cuando nuestros vicios nos dejan nos halagamos con la idea de que los hemos dejado nosotros.