Esta es una verdad que frente a toda evidencia, en las cosas mas grandes y mas pequeñas, nunca se sabe, aunque sea frecuentemente tan necesario, hasta vital, para nosotros saberlo.
Cuando llegué a las líneas de la Compañía C, en la cima de la colina, me detuve y miré hacia el campamento, que empezaba a perfilarse claramente a mis pies bajo la neblina grisácea de la madrugada.
Empiezo por comentar lo obvio: la igualdad, como la interpretamos los seres humanos, no existe en la naturaleza
Los pensamientos más profundos son aquellos que parecen tan sencillos que creemos todos haberlos pensado nosotros mismos.
¡Nadie toca a mi princesa! ¿Con qué guerreros de la luz? Indeseables, acabaré con todos vosotros.
Bésame y no será necesario que me digas cuanto me amas...
Cuando llegué a las líneas de la Compañía C, en la cima de la colina, me detuve y miré hacia el campamento, que empezaba a perfilarse claramente a mis pies bajo la neblina grisácea de la madrugada.
Empiezo por comentar lo obvio: la igualdad, como la interpretamos los seres humanos, no existe en la naturaleza
Los pensamientos más profundos son aquellos que parecen tan sencillos que creemos todos haberlos pensado nosotros mismos.
¡Nadie toca a mi princesa! ¿Con qué guerreros de la luz? Indeseables, acabaré con todos vosotros.
Bésame y no será necesario que me digas cuanto me amas...