las grandes felicidades las que hacen la felicidad, sino el tejido fino e imperceptible de mil circunstancias banales, de mil detalles tenues que componen toda una vida de paz radiante o de agitación infernal.
Junio, hoz en el puño, de verde y no de maduro.
Es como tener un arma cargada, en la boca y el dedo en el gatillo, sabes que en cualquier momento se va a disparar pero te gusta el sabor del metal del arma
No puedes simplemente poner algo nuevo en un lugar. Tienes que absorber lo que ves a tu alrededor, lo que existe sobre la tierra, y luego utilizarlo, junto con el pensamiento contemporáneo, para interpretar lo que ves.
La verdadera riqueza está en el corazón, no en la cartera.
Hay mujeres que quieren tanto a sus maridos que, para no usarlos, toman el de sus amigas.
En Madrid verán un mejor Cristiano
Junio, hoz en el puño, de verde y no de maduro.
Es como tener un arma cargada, en la boca y el dedo en el gatillo, sabes que en cualquier momento se va a disparar pero te gusta el sabor del metal del arma
No puedes simplemente poner algo nuevo en un lugar. Tienes que absorber lo que ves a tu alrededor, lo que existe sobre la tierra, y luego utilizarlo, junto con el pensamiento contemporáneo, para interpretar lo que ves.
La verdadera riqueza está en el corazón, no en la cartera.
Hay mujeres que quieren tanto a sus maridos que, para no usarlos, toman el de sus amigas.
En Madrid verán un mejor Cristiano