de más minutos de juego. Me siento muy bien de cara a todo aquello que venga, porque de hecho es lo que espero, la oportunidad
Yo diría, no vayas buscando el amor, deja que el amor te encuentre a ti. Entonces es cuando ocurrirá. Pero no necesitas un hombre para ser feliz, y esa es una cosa a tener en cuenta
El caballo galopaba libremente, la confianza del jinete depositada en instinto seguro.
Cúanto más envejecen los hombres, tanto más su espíritu llega a ser más flexible, más cálido, con una apariencia más orgánica. Se podría decir que para el espíritu, el tiempo es una dimensión del rejuvenecimiento.
Bajo las fuertes patas del temible caballo de Atila no volvía a crecer la hierba ni vida alguna.
El que ostenta el poder es siempre impopular.
Yo diría, no vayas buscando el amor, deja que el amor te encuentre a ti. Entonces es cuando ocurrirá. Pero no necesitas un hombre para ser feliz, y esa es una cosa a tener en cuenta
El caballo galopaba libremente, la confianza del jinete depositada en instinto seguro.
Cúanto más envejecen los hombres, tanto más su espíritu llega a ser más flexible, más cálido, con una apariencia más orgánica. Se podría decir que para el espíritu, el tiempo es una dimensión del rejuvenecimiento.
Bajo las fuertes patas del temible caballo de Atila no volvía a crecer la hierba ni vida alguna.
El que ostenta el poder es siempre impopular.