o a Paul Krugman, otros estábamos discutiendo con los hospitales colombianos, con las EPS sus problemas
Estas páginas accesorias con las que suele ser costumbre presentar las nuevas salidas de los libros, se agostan sobre la marcha y con ellas no valen vitaminas, ni testovirones, ni paños calientes.
Las buenas noticias, en la mayoría de los casos, se dan en voz baja
Hay un dicho que dice "los hijos no conocen los corazones de sus padres". Tus padres se preocupan por ti. Vuelve a casa.
No pasa el tiempo, pasamos nosotros.
O caminamos todos juntos hacia la paz, o nunca la encontraremos.
No debes tocar a medias. Malgastarás todos tus esfuerzos hasta ahora. Es como si el bizcocho estuviera perfecto, pero el relleno fuera malo y arruinará el pastel.
Estas páginas accesorias con las que suele ser costumbre presentar las nuevas salidas de los libros, se agostan sobre la marcha y con ellas no valen vitaminas, ni testovirones, ni paños calientes.
Las buenas noticias, en la mayoría de los casos, se dan en voz baja
Hay un dicho que dice "los hijos no conocen los corazones de sus padres". Tus padres se preocupan por ti. Vuelve a casa.
No pasa el tiempo, pasamos nosotros.
O caminamos todos juntos hacia la paz, o nunca la encontraremos.
No debes tocar a medias. Malgastarás todos tus esfuerzos hasta ahora. Es como si el bizcocho estuviera perfecto, pero el relleno fuera malo y arruinará el pastel.