virtudes de la desregulación, el Estado mínimo o la baja tributación.
El orgullo de los pequeños consiste en hablar siempre de sí; el de los grandes en no hablar de sí nunca.
Nuestra lealtad es para las especies y el planeta. Nuestra obligación de sobrevivir no es sólo para nosotros mismos sino también para ese cosmos, antiguo y vasto, del cual derivamos.
El automóvil, el televisor, el vídeo, la computadora personal, el teléfono celular y demás contraseñas de la felicidad, máquinas nacidas para ganar tiempo o para pasar el tiempo, se apoderan del tiempo.
Novia maja y rica, y a ti te la dan: Tarán, tan, tan.
Pies, ¿para qué los quiero si tengo alas para volar?
Es importante acentuar el papel que juegan sobre el amor la fisonomía y los gestos tales como un beso. Revelan el auténtico ser de la persona que amamos.
El orgullo de los pequeños consiste en hablar siempre de sí; el de los grandes en no hablar de sí nunca.
Nuestra lealtad es para las especies y el planeta. Nuestra obligación de sobrevivir no es sólo para nosotros mismos sino también para ese cosmos, antiguo y vasto, del cual derivamos.
El automóvil, el televisor, el vídeo, la computadora personal, el teléfono celular y demás contraseñas de la felicidad, máquinas nacidas para ganar tiempo o para pasar el tiempo, se apoderan del tiempo.
Novia maja y rica, y a ti te la dan: Tarán, tan, tan.
Pies, ¿para qué los quiero si tengo alas para volar?
Es importante acentuar el papel que juegan sobre el amor la fisonomía y los gestos tales como un beso. Revelan el auténtico ser de la persona que amamos.