Soy una persona muy perfeccionista y tengo que soportar mucha presión. A veces, cuando quieres conseguir algo no tienes más remedio que ser una auténtica bruja.
Se repite la historia, otro guapo muere en manos de un cobarde.
Las cosas sólo dejan de existir cuando se deja de creer en ellas
Un hombre de Estado divide a los seres humanos en dos especies, primero instrumentos, segundo enemigos. Propiamente no hay para él, por tanto, más que una especie de seres humanos: enemigos.
La imaginación y el pensamiento no se encierran ni se encadenan
La ambición suele llevar a las personas a ejecutar los menesteres más viles. Por eso, para trepar, se adopta la misma postura que para arrastrarse.
Un mundo cruel donde solo los victoriosos sobreviven.
Se repite la historia, otro guapo muere en manos de un cobarde.
Las cosas sólo dejan de existir cuando se deja de creer en ellas
Un hombre de Estado divide a los seres humanos en dos especies, primero instrumentos, segundo enemigos. Propiamente no hay para él, por tanto, más que una especie de seres humanos: enemigos.
La imaginación y el pensamiento no se encierran ni se encadenan
La ambición suele llevar a las personas a ejecutar los menesteres más viles. Por eso, para trepar, se adopta la misma postura que para arrastrarse.
Un mundo cruel donde solo los victoriosos sobreviven.