Asociación Argentina de Tenis la manejan los dirigentes, no los clubes. Hace falta la grandeza de hombres serios y responsables. Si no, la solución es imposible
Los doblones se repesan en la balanza del diablo.
Sin reglas del arte borriquitos hay que una vez aciertan por casualidad.
Espantoso juego del amor, en el cual es preciso que uno de ambos jugadores pierda el gobierno de sí mismo.
A la proporción, semejanza, unión e identidad del infinito no te acercas más siendo hombre que siendo hormiga.
Los que usan a las personas son idiotas, pero los que se dejan usar son más idiotas todavía.
El coronel busca unos nombres, unos papeles que acaso yo tenga. Yo busco una muerta, un lugar en el mapa. Aún no es una búsqueda, es apenas una fantasía: la clase de fantasía perversa que algunos sospechan que podría ocurrírseme.
Los doblones se repesan en la balanza del diablo.
Sin reglas del arte borriquitos hay que una vez aciertan por casualidad.
Espantoso juego del amor, en el cual es preciso que uno de ambos jugadores pierda el gobierno de sí mismo.
A la proporción, semejanza, unión e identidad del infinito no te acercas más siendo hombre que siendo hormiga.
Los que usan a las personas son idiotas, pero los que se dejan usar son más idiotas todavía.
El coronel busca unos nombres, unos papeles que acaso yo tenga. Yo busco una muerta, un lugar en el mapa. Aún no es una búsqueda, es apenas una fantasía: la clase de fantasía perversa que algunos sospechan que podría ocurrírseme.