pudiera yo orientar mis sueños según mis deseos. Entonces...No me despertaría nunca.
Sin deseos de vivir... La vida no existe.
Marie: te amo; eres muy buena conmigo. Pero debo irme, no sé exactamente por qué; estoy loco supongo. Adiós.
Caballo chiquito, siempre es potrito
¿Qué ama en nosotros el que nos quisiera distintos de los que somos? El amigo que sabe llegar al fondo de nuestro corazón, ése, como tú, ni aconseja ni recrimina; ama y calla.
Un hijo es un acreedor dado por la naturaleza.
Cuando las palabras no importan, cuando no sabes que decir al estar juntos; y sólo los besos tienen el sonido de aquella palabra, la que no dice con la boca, pero se escribe con la mirada.
Sin deseos de vivir... La vida no existe.
Marie: te amo; eres muy buena conmigo. Pero debo irme, no sé exactamente por qué; estoy loco supongo. Adiós.
Caballo chiquito, siempre es potrito
¿Qué ama en nosotros el que nos quisiera distintos de los que somos? El amigo que sabe llegar al fondo de nuestro corazón, ése, como tú, ni aconseja ni recrimina; ama y calla.
Un hijo es un acreedor dado por la naturaleza.
Cuando las palabras no importan, cuando no sabes que decir al estar juntos; y sólo los besos tienen el sonido de aquella palabra, la que no dice con la boca, pero se escribe con la mirada.