de la mujer, por impulso visible o invisible de mujer, por influencia buena o mala de mujer
Hace unos años, pensé, nunca lo haré. Pero empecé a ir al médico para que me ayudase a bajar de peso.
En casa de mi vecino, cuando no hay para pan, hay para vino.
-¡Te llevaré a la cama, te haré delirar, te haré temblar y al final te haré sudar!
Las mujeres prefieren a los hombres silenciosos. Piensan que las están escuchando.
Ahora conozco a Amor, dios terrible, de leona fue el pecho que mamó y en agreste bosque lo crió su madre. Él me quema poco a poco y me hiere hasta la médula de los huesos.
Ni fía ni porfía, ni entres en cofradía
Hace unos años, pensé, nunca lo haré. Pero empecé a ir al médico para que me ayudase a bajar de peso.
En casa de mi vecino, cuando no hay para pan, hay para vino.
-¡Te llevaré a la cama, te haré delirar, te haré temblar y al final te haré sudar!
Las mujeres prefieren a los hombres silenciosos. Piensan que las están escuchando.
Ahora conozco a Amor, dios terrible, de leona fue el pecho que mamó y en agreste bosque lo crió su madre. Él me quema poco a poco y me hiere hasta la médula de los huesos.
Ni fía ni porfía, ni entres en cofradía