se tornan reflejos de su perfección. Esta transformación en lo perfecto es el arte.
Lo contrapuesto concuerda, y de los discordantes se forma la más bella armonía, y todo se engendra por la discordia.
La solemne niebla, significativa y movediza. El tonto con los jueces, entre los tontos un juez.
En la literatura hay una reflexión incluso cuando no se piensa que todo en la vida vale la pena, de que nada es transitorio, de que todo está aquí porque en sí tiene un sentido de eternidad.
La mujer ligera hace pesado al marido.
La totalidad está presente incluso en las piezas rotas.
No podemos negociar con aquéllos que dicen, «lo que es mío es mío y lo que es tuyo es negociable».
Lo contrapuesto concuerda, y de los discordantes se forma la más bella armonía, y todo se engendra por la discordia.
La solemne niebla, significativa y movediza. El tonto con los jueces, entre los tontos un juez.
En la literatura hay una reflexión incluso cuando no se piensa que todo en la vida vale la pena, de que nada es transitorio, de que todo está aquí porque en sí tiene un sentido de eternidad.
La mujer ligera hace pesado al marido.
La totalidad está presente incluso en las piezas rotas.
No podemos negociar con aquéllos que dicen, «lo que es mío es mío y lo que es tuyo es negociable».