Deberíamos esforzarnos en la producción de artículos sencillos, buenos, sin decoración, pero artículos
que estuvieran en armonía con el ser humano y que se adaptasen orgánicamente al hombre de la calle.
El aburrimiento es el punto de partida para dar rienda suelta a la imaginación, la válvula de escape por excelencia.
Y si me dices que son muchos, yo te contesto: El fuego no se deja impresionar por la cantidad de leña que tiene que quemar.
Vosotros engatusáis a la gente y la arrastráis hacia la oscuridad. Para que no descubran el rostro demoníaco que escondéis detrás, actuáis hábilmente, con dulzura, en silencio...
La adversidad descubre al alma luces que la prosperidad no llega a percibir.
Para hallarme con que soy solo un sujeto que ya no sueña con ser tu sueño.
Jamás un poeta alemán supo que yo componía versos; yo vivía entre escritores, pero ninguno de ellos adivinó que yo tenía una lapicera que carecía de alas y que titubeaba trémula sobre el borde del nido.
El aburrimiento es el punto de partida para dar rienda suelta a la imaginación, la válvula de escape por excelencia.
Y si me dices que son muchos, yo te contesto: El fuego no se deja impresionar por la cantidad de leña que tiene que quemar.
Vosotros engatusáis a la gente y la arrastráis hacia la oscuridad. Para que no descubran el rostro demoníaco que escondéis detrás, actuáis hábilmente, con dulzura, en silencio...
La adversidad descubre al alma luces que la prosperidad no llega a percibir.
Para hallarme con que soy solo un sujeto que ya no sueña con ser tu sueño.
Jamás un poeta alemán supo que yo componía versos; yo vivía entre escritores, pero ninguno de ellos adivinó que yo tenía una lapicera que carecía de alas y que titubeaba trémula sobre el borde del nido.