analizan los hombres la verdadera esencia de las cosas y su auténtica naturaleza, mayor es el número de bienes reales y menor, corno es obvio, el de los imaginarios.
El amor no se demuestra con grandes cosas, sino con pequeñas cosas hechas con gran amor.
Por no tener ideales cayó la antigua Roma con toda su corte de bajezas y de inmoralidades.
Para algunas cosas disponemos de un talento natural; otras hay que aprenderlas. Algunas cosas, sencillamente, somos incapaces de hacerlas.
¿Qué murmuras entre dientes? Preguntó el Hada con acento de disgusto. Decía...-balbuceó el muñeco a media voz- que ahora ya me parece algo tarde para ir a la escuela. No, señor. Para instruirse y aprender, nunca es tarde.
El día que la gente tenga ganas de escucharme y de sentirme cerca, va a poder poner un compact y listo... Allí estaré... En realidad, pase lo que pase, mi música y yo siempre estaremos
Baila Antón según le hacen el son.
El amor no se demuestra con grandes cosas, sino con pequeñas cosas hechas con gran amor.
Por no tener ideales cayó la antigua Roma con toda su corte de bajezas y de inmoralidades.
Para algunas cosas disponemos de un talento natural; otras hay que aprenderlas. Algunas cosas, sencillamente, somos incapaces de hacerlas.
¿Qué murmuras entre dientes? Preguntó el Hada con acento de disgusto. Decía...-balbuceó el muñeco a media voz- que ahora ya me parece algo tarde para ir a la escuela. No, señor. Para instruirse y aprender, nunca es tarde.
El día que la gente tenga ganas de escucharme y de sentirme cerca, va a poder poner un compact y listo... Allí estaré... En realidad, pase lo que pase, mi música y yo siempre estaremos
Baila Antón según le hacen el son.