todas partes y siempre, tan inferior a los animales, pero siempre superior a la idea que se hacen de él los filósofos que creen comprenderlo!
Bien vivió quien bien se escondió.
El deseo es algo irracional por el cual uno siempre tiene que pagar un alto precio.
Los frutos del destino caen por su propio peso, cuando están maduros.
Dentro de este cuerpo tan pequeño se alberga el corazón de un gigante.
Quien no sabe bailar dice que los tambores no valen para nada
Todavía no he visto un hombre que sea inflexible en sus principios.
Bien vivió quien bien se escondió.
El deseo es algo irracional por el cual uno siempre tiene que pagar un alto precio.
Los frutos del destino caen por su propio peso, cuando están maduros.
Dentro de este cuerpo tan pequeño se alberga el corazón de un gigante.
Quien no sabe bailar dice que los tambores no valen para nada
Todavía no he visto un hombre que sea inflexible en sus principios.